Rinoplastia y Tabaco, Todo lo que Necesitas Saber

La rinoplastia es una intervención quirúrgica que se realiza con fines estéticos y de salud en la nariz. Para que su éxito esté asegurado, el paciente debe cumplir con algunas pautas que permitan una buena recuperación. Una de estas pautas de su cuidado es que no debe consumir o fumar tabaco ni cigarrillo.

Rinoplastia y tabaco, detalles importantes para tu salud

Las cirugías, sea con fines estéticos o de salud no se llevan bien con el tabaquismo, esto incluye cigarros digitales. El fumar puede afectar no solo el resultado sino el proceso de curación tanto previo como posterior del mismo. Aunque es muy difícil de vencer el vicio del tabaco y similares, no hay que rendirse, con voluntad se logran grandes cosas.

¿Qué pasa si fumas después de una cirugía?

Principalmente no se debe fumar porque afecta el proceso de cicatrización. Como fumar afecta la circulación, se disminuye el oxígeno fundamental para cicatrizar en el tejido (hipoxia). Una intervención quirúrgica, pese a sus buenos resultados, no deja de producir traumatismos en la zona, siempre se cortan alguna arteria o vena, lo que afecta la angiogénesis.

Fumar reduce sustancialmente la buena irrigación sanguínea y oxigenación del proceso circulatorio. Esto se manifiesta en dificultad para que el tejido o zona afectada en la operación regrese a su estado normal con prontitud. Los químicos del tabaco causan vasoconstricción, disminuyendo la circulación normal de la sangre.

Además, fumar incluso incrementa el riesgo de que se manifiesten infecciones quirúrgicas y la adhesión de las plaquetas. Los niveles celulares en la fase inicial de cicatrización se entorpecen, retrasando la epitelización. La recuperación es más lenta y dolorosa, y puede complicarse innecesariamente.

¿Cuántos días después de una operación puedo fumar?

Pese a que lo ideal es no fumar, se recomienda unas 12 a 16 semanas luego de la rinoplastia. Para evitar problemas de circulación que compliquen la cicatrización, es mejor cumplir con esta recomendación. En un cuadro total de tiempo, entre 8 y 10 semanas antes y 12 a 16 luego de la rinoplastia.

Aunque un fumador no cumple con estos plazos realmente. Se trata de la responsabilidad de cada paciente y su compromiso con su salud. Muchas cirugías se complicaron por el paciente no seguir las indicaciones correctamente. Al final la culpa toda es del médico, cuando la realidad es otra.

¿Qué pasa si fumo?

El cigarrillo y el tabaco tiene compuestos químicos como el alquitrán y la nicotina que provocan daños considerables a la salud. Estos problemas afectan el sistema respiratorio y el circulatorio seriamente. Los daños cardiovasculares pueden ser aneurismas, coágulos, angina de pecho, ataques cardíacos, tensión alta, deficiencias circulatorias, entre otras.

También provocar problemas de disfunción eréctil, esto nos indica, que fumar es nocivo y no presta beneficio alguno. Los cánceres que pueden padecer los fumadores son diversos, pero totalmente letales. Los fumadores también padecen de enfisemas, bronquitis crónica, y dificulta el tratamiento y recuperación en asmáticos.

Incluso el tabaco no fumado como vicio, incrementa el riesgo a padecer cáncer de nariz o seno paranasal, de boca, complicaciones en las encías y dientes, tensión alta y dolencia en el tórax. Es mejor no fumar cigarrillos ni consumir el tabaco en cualquier forma, la salud es primero.

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Conclusión y punto final

Para evitar complicaciones en la cirugía, por dehiscencia o infección en la herida, y problemas de cicatrización, no se debe fumar posterior de la rinoplastia. Incluso cualquier tipo de intervención quirúrgica, se ve favorecida en la recuperación, cuando el paciente deja el tabaco el tiempo conveniente.

El retraso en la cicatrización puede afectar la vista final de la herida, con una cicatriz que no debió quedar. La anestesia puede hacer que haya más reacción en los bronquios de los fumadores, provocando mayor secreción en la recuperación. Si los fumadores tosen, como suelen hacer, después de la operación pueden provocarse complicaciones.

Los cigarros electrónicos, aunque no cuentan con un estudio profundo, al tener nicotina, es altamente probable que causen complicaciones de gran riesgo. Lo mejor es abandonar cuanto antes el vicio del tabaco, con la terapia adecuada, o ni probarlo si no se tiene. Para tener una mejor salud, y vivir libre de los efectos dañinos que padecen los fumadores, lo ideal es no fumar nunca.

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